Bogotá en tres postales: Obra de Rogelio Salmona

Publicado by proyectoblog en octubre 10, 2015 en Arquitectura tagged with , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

IMG_3497

1

Centro Cultural “Gabriel García Marquez”

Bogotá es una ciudad donde lo colonial, virreynal y lo contemporáneo conviven bajo condiciones físicas que influyen en el modo de hacer arquitectura. La trama de la ciudad se recorre de sur a norte en su lado más largo y de este a oeste hasta las faldas de las montañas donde anida la ciudad. Desde el aeropuerto se puede pedir un Uber e ir a hospedarse a un departamento previamente reservado por airbnb, una ciudad conectada con las aplicaciones y necesidades del viajero global.

El sistema de transporte público Transmilenio te lleva por buen precio desde los cuatro puntos cardinales hasta la séptima, avenida principal que te conecta directamente al Centro histórico y a la Plaza Bolivar, el corazón de la ciudad. Detrás de la Catedral en el barrio de la Candelaria se encuentra uno de los últimos proyectos construidos por Rogelio Salmona, el Centro Cultural “Gabriel García Marquez” (CCGM) del Fondo de Cultura Económica, una joya donada por la Secretaria de Educación Pública del gobierno mexicano a la infraestructura cultural local en el año del 2003.

El acceso abierto en la esquina del complejo te recibe con una cafetería Juan Valdez, desde su terraza puedes sentarte y darte una idea general del espacio mientras disfrutas del mejor café de la región. La planta baja contiene una galería con espacios iluminados por luz natural y otros mas íntimos y escénicos resaltados con pequeños reflectores montados en la losa desnuda de concreto, donde es común ver exhibida obra de pintores mexicanos como Francisco Toledo.

La planta alta se conecta con una doble rampa, desde el interior de la galería, hasta una amplia plaza circular alfombrada con ladrillo entramado que decora el espacio de manera natural. El paisaje del centro histórico bogotano se mira a través de las columnas de un camino elevado que permite ver una panorámica de los alrededores y del edificio, el lugar es el idóneo para organizar un concierto o para montar una exposición al aire libre, espacio público a la disposición. En este mismo nivel se encuentra la librería, un espacio también de forma radial con un espejo de agua como eje central y entrada de luz natural. El lugar es tan espacioso que los títulos se pueden organizar por autor, hay una mesa dedicada solo para Saramago, otra para García Marquez, una más para Gabriela Mistral y no solo por género o editorial como comúnmente se organizan.

El éxito del CCGM radica básicamente en no pensar las cosas por separado y en reunir todas las posibilidades en un solo lugar atractivo para el usuario de espacios y actividades culturales, un lugar de libre acceso, dotado con la infraestructura para realizar eventos, talleres, conferencias y todo lo necesario para empoderar el perfil cultural de la Ciudad de Bogotá.

IMG_3977

2

Torres del Parque – Conjunto residencial

La obra de Rogelio Salmona peca de poco difundida como la mayoría de los arquitectos latinoamericanos que hicieron brillar el movimiento moderno de mitad del siglo XX, por eso no sorprende que el MoMA acabe de organizar su primera exposición dedicada a la arquitectura latinoamericana llamada: Latin American architecture since 1955 – 1980, donde la obra disuelta por todo el continente se vuelve un catálogo concreto de las figuras que construyeron la imagen de la ciudad moderna latinoamericana mas allá de las soluciones del movimiento internacional. Este es el único proyecto de las tres postales aquí escritas que cumple con el periodo de la exhibición del MoMA, ya que el conjunto residencial fue mandado a construirse para dar solución a la demanda de vivienda de la clase media en los años de 1965 y 1970.

Explicar el cuadro completo de las Torres del parque es imposible sin explicar la Plaza de Toros “La Santamaria”, un elemento histórico de una época pasada con el que se encuentra coludido por las circunstancias del tiempo, acompañando y reflejando la identidad y el valor patrimonial de la ciudad.

Las corridas de toros en la ciudad de Bogotá nunca fueron exitosas históricamente, debido a las malas ganaderías y precarias instalaciones. Sin embargo, en una de sus mejores rachas el empresario Ignacio Sanz de Santamaría promovió en 1931 la construcción de una nueva Plaza de Toros; posteriormente en 1940 el Arq. Santiago de la Mora se encargó del diseño de la fachada de estilo mudéjar (árabe) construida a base del tradicional ladrillo característico de la arquitectura bogotana.

De la misma manera, Salmona utilizó el ladrillo de manera generosa como una oportunidad para que su arquitectura hablara el mismo lenguaje de la ciudad, su fortuna esta en no pretender destacar de entre los demás y si en reforzar, acompañar, en ser parte de la postal completa de Bogotá utilizando los materiales, colores, relieves y formas disponibles en su entorno. Las tres torres del conjunto, con sus 117 metros de altura en la parte mas alta, serpentean alrededor de la enorme Plaza de Toros como gigantescas espirales que se levantan del suelo hasta las alturas, donde las formas monumentales de ladrillo que se imitan y acercan sin tocarse, pueden apreciarse desde las terrazas verdes de los departamentos.

Actualmente los habitantes del conjunto Torres del parque ya no ven corridas de Toros desde sus ventanas, debido a que la administración local prohibió la tradición de la fiesta brava en la ciudad en el 2012. A cambio el recinto fue reciclado para convertirse en la “Plaza Cultural La Santamaria”, utilizada como escenario para conciertos, eventos políticos o como cancha para eventos profesionales de Tenis, en 1984 fue decretado como Monumento Nacional de Colombia.

IMG_3781

3

Biblioteca Pública “Virgilio Barco”

La vegetación en Bogotá es abundante y es aprovechada al máximo en el poniente de la ciudad, en la parte más baja donde se encuentra la mayor parte de la infraestructura deportiva y el “Parque Metropolitano Simón Bolívar”, principal pulmón natural y espacio público de la ciudad que cuenta con una reserva de más de 400 hectáreas de áreas verdes. La Biblioteca Pública “Virgilio Barco” es parte del Plan Maestro de este mega parque urbano con una inversión de 14 hectáreas de terreno para una biblioteca rodeada de espejos de agua, jardines, ciclorutas y senderos, un lujo que no cualquier ciudad moderna puede darse en la actualidad.
En 1948 Ricardo Salmona fue a Francia a colaborar en el atelier de Le Corbusier, pero pareciera que estuvo en Arizona en el taller de Frank Lloyd Wright. El lenguaje arquitectónico de la biblioteca sin duda tiene rasgos del movimiento internacional, pero se enriquece con el uso de materiales endémicos; el concreto ahora aparece acompañado de las tonalidades del ladrillo, de su tejido y decorado artesanal en paredes y pisos; el uso del espacio curvo, del recorrido circular, de lo experimental de la espiral, sobresalen de lo ortogonal y lo funcional, las formas y volúmenes del edificio no solo se contemplan a lo lejos, de manera escultórica o plástica, se puede caminar por ellos, subirse hasta la planta superior para sentarse en el agora al aire libre y ver desde lo mas alto el patrimonio vegetal de la ciudad.
Salmona tiene una manera de celebrar la forma en complejos modelos tridimensionales, que resultan en espacios intuibles, totalmente accesibles por medio de rampas, desniveles topográficos, andadores y terrazas escalonadas. Al igual que Frank Lloyd Wright que volteo a ver los rasgos de la cultura maya, Salmona considero el diseño precolombino para crear un edificio de tres niveles en forma de caracol, que en su mayor parte se encuentra sumergido en el desnivel del terreno y rodeado de distintos taludes que contienen el cinturón de agua, jardines, rampas y escalinatas de acceso, proveyendo a los visitantes una experiencia de esparcimiento separada del ambiente urbano.
Leer o consultar libros, son solo una excusa para ir a conocer la Biblioteca Pública “Virgilio Barco”, un proyecto alegórico al espacio urbano, donde puedes ir a hacer la tarea, pero también puedes realizar un picnic con tus amigos, improvisar un partido de fútbol en las áreas verdes, asistir a una obra de teatro al aire libre, pasear o ir a correr con tus mascotas, volar un cometa o darte un beso mientras estas viendo el horizonte, un espacio dedicado y pensado totalmente para el que lo visita, utiliza y recorre.
Virgilio Barco fue un ex Presidente Colombiano y también un ex alcalde de Bogotá, promotor de infraestructura cultural, deportiva y de movilidad, un personaje acertado para apadrinar un elemento patrimonial que fortalece y enriquece el espíritu de una ciudad latinoamericana que se ha vuelto un ejemplo a seguir entre las ciudades de vanguardia que se encuentran en la labor de diseñarse así mismas y que seguramente necesitará de mayores coyunturas entre políticos y políticas públicas para hacerse de un mejor futuro.
 –